La presencia de Brad Pitt en el festival de cine de San Sebastián, ha vuelto a poner el foco internacional sobre la ciudad y algunos de sus principales referentes culturales. Entre ellos destaca el famoso escultor Eduardo Chillida, por el que el actor estadounidense ha expresado públicamente su admiración.
Además de acercarse al peine de los vientos, Brad Pitt volvió a visitar el Chillida Leku, donde ya estuvo en 2009 para conocer de cerca las obras del artista. Una visita que vuelve a poner de manifiesto la dimensión internacional que sigue teniendo el legado de Chillida y el interés que sigue despertando alrededor del mundo.
Para Premafer esta noticia tiene un significado especial.
Antes de la creación de Premafer, su fundador desarrolló una parte importante de su trayectoria profesional vinculada al ámbito de las esculturas. Durante aquella etapa tuvo la oportunidad de trabajar estrechamente con Eduardo Chillida, participando en proyectos del artista.
Una experiencia que forma parte de los origenes de Premafer y que refleja una etapa profesional marcada por la precisión y la colaboración directa con unos de los grandes referentes de la escultura contemporánea.
Una historia que conecta con nuestro orígenes:
A día de hoy, Premafer desarrolla su actividad en el ámbito industrial, ofreciendo soluciones de corte, calderería y suministro de chapas antideslizantes, entre otros servicios y productos. Sin embargo, detrás de esta actividad existe una historia mucho más amplia.
Por eso, que figuras de la talla mundial como Brad Pitt continúen demostrando interés en Eduardo Chillida, nos permite recordar también una parte importante de nuestra propia historia.

